Cuando Nadine Wallner se cae, siempre se vuelve a levantar. Incluso cuando se trata de una caída de 250 metros en la que se fracturó la tibia y el peroné. Cuando el proceso de recuperación la apartó de las pistas, descubrió una nueva aventura: la escalada. Rápidamente desarrolló sus habilidades hasta un nivel de guía y se convirtió en la primera en completar el maratón vertical de Jungfrau (en un día). Y su regreso al esquí está marcado por el mismo triunfo, ya que se convirtió en la tercera persona en esquiar la cara este del monte Cervino. Para Nadine, los obstáculos y los contratiempos son solo oportunidades de crecimiento, y es esta adaptabilidad lo que la hace digna de reconocimiento tanto en la montaña como fuera de ella.
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